En Android es demasiado fácil piratear. No el hecho de piratear una aplicación sino la facilidad con la que cualquier usuario no iniciado puede instalar una aplicación pirateada en su teléfono. Puede parecer una obviedad y de hecho yo había oído que era realmente fácil pero no terminaba de creerlo. Todos esos artículos que desde hace tiempo venían diciendo que los desarrolladores preferían iOS por la seguridad que Apple les daba me parecían exagerados.

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Acostumbrado a iOS desde sus inicios pensaba que allí también era muy fácil piratear. A quien me preguntaba les decía que solo había que hacer jailbreak, instalar Cydia, allí meter un repositorio adecuado, buscar en ese repositorio el paquete que permitía instalar las aplicaciones, bajarlas al iTunes, sincronizar y listo. ¿Muy fácil no? Esto me parecía fácil hasta que me compré un teléfono Android, activé la casilla de “instalar de orígenes desconocidos” y listo. Esto sí que es fácil. Y por lo que se ve mucha gente conoce este método y lo usa.

Como comentaba es por todos conocido que en Android se piratea mucho y que a los desarrolladores les cuesta llevar allí sus aplicaciones. La mayoría las saca primero para iOS, que es donde esperan hacer el dinero y luego las portan a Android a un precio muy bajo o gratis y con publicidad (que personalmente odio ya que rompe toda la estética de una aplicación). Pues ahora gracias a un hecho colateral como es el límite de tokens de Twitter, tenemos algunas cifras más.

Joaquim Vergès es el desarrollador de Falcon Pro, una de las aplicaciones que mejor hacen funcionar la experiencia de Twitter en Android. Está repleta de funcionalidades y desde su lanzamiento en Noviembre ha copado la mayoría de listas de aplicaciones imprescindibles de Android. ¿Cuanto pagarías por una aplicación bien hecha, con un desarrollador motivado que lanza actualizaciones a gran velocidad y que pregunta a los usuarios que quieren en la aplicación? Para tener una idea, su equivalente en iOS para mí sería Tweetbot y cuesta 2,69€. Yo pagaría eso, entre 2 y 3€. Pues aun costando 0,79€ ha sido pirateada por 60,000 usuarios.

El problema para él, tal y como Joaquim ha comentado en Twitter, no es tanto la piratería en sí sino que estos 60,000 usuarios usan unos tokens que Twitter da a cada aplicación. Cada aplicación tienen un límite de 100,000 tokens con lo que debido a la inmensa piratería que reina en Android solo un 40% de los tokens disponibles han ido a usuarios legítimos. De acuerdo que el sistema de tokens de Twitter puede parecer absurdo pero al fin y al cabo es una empresa y controlan su producto como ellos mejor creen.

Lo que no es normal es que lances un producto, a un precio muy razonable, dediques tu tiempo libre a mejorarlo y a que siempre esté a la última y gracias a las facilidades que te da Google (o en su defecto la ausencia de impedimentos) te encuentres con que solo el 40% de los usuarios que usan tu producto son legítimos. Además ahora el desarrollador tiene que pasar tiempo mirando como proteger su aplicación en lugar de añadir mejoras, lo que va en detrimento de todos. Y también tiene que dedicarse a mirar como hacer para que no haya usuarios que compren la aplicación, no puedan entrar en Twitter y le empiecen a llover malas reseñas.

Me da la sensación que ahora que Google pone tanto tiempo en mejorar la interfaz, respuesta del sistema y todo esto, podría empezar a poner algunas trabas a la piratería. Sí que por el tipo de sistema que es Android será muy difícil vetarla tal y como hace Apple pero al menos que no sea un proceso de un click que podría hacer un niño de 3 años. Es una pena que con lo bien que luce y funciona Android en sus últimas actualizaciones no veamos desarrolladores trabajar en aplicaciones de calidad por culpa de la piratería y nos tengamos que conformar con aplicaciones gratis y con anuncios horrorosos.

De momento, en el caso de Falcon Pro, las medidas tomadas han sido un poco surrealistas pero quizás funcionen. Se ha subido el precio de la app a 100€ para intentar que nadie más la compre y se mantendrá el precio hasta que se haga un reseteo de los tokens. Entonces los usuarios tendrán que volver a entrar en Twitter para que el sistema les vuelva a dar un token con la esperanza de que muchos de los 60,000 usuarios que no han pagado no usen la aplicación de manera habitual y el token que ahora tienen pueda ir a un usuario que ha pagado.

No es una solución ideal y sigue abierta la posibilidad de que gente que ha pagado se quede sin token. Por ello, seguiremos con atención el tema para ver como se soluciona y si alguien de Google comenta algo al respecto.

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