Los agentes de tráfico de Nimega, en Holanda, se dieron cuenta de la broma después de acudir extrañados a un semáforo peatonal en el que el tráfico se complicaba más de lo normal últimamente.

El motivo era la modificación de de la luz verde del semáforo con la cual, cada vez que daba paso a los peatones, aparecía una pareja parpadeante haciendo el amor. Los peatones, al descubrir la gracia, seguían presionando el botón para pedir paso y cortar la calle y, en vez de seguir su camino, se paraban viendo el semáforo.

La policía, que ha retirado la esfera, e investiga ahora quien pudo haber cambiado el cristal de la luz verde.

 

 

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